Ha nacido un nuevo niño en la calle.
La calle será su escuela, su universidad,
Su casa; el asfalto su morada.
Y la sociedad urbana le irá formando en secreto,
Y el suburbio le hará cama;
Y se hará larva y el arrabal se hará diestro de la lata y del solar.
Mentiroso, chamullante, maestro de la miseria; descuidero, estafador,
Embaucador, anarquista, o ¿quién sabe?
Quién sabe si quizás antes de morirse o matarse,
Podrá del hambre vengarse; para ser puente o ser morada,
O reventar tristemente en una asquerosa arcada,
Con perdón, para ser simplemente, historia de una canción.
Puede ser, que una vez llegue a él la salvación, mi salvación.
Quién sabrá, quién podrá, devolverle la libertad, mi libertad.
Ojalá, alguien se asombre, ojalá. Ojalá alguien no llore, y le salve, y nos salve.
De cada trece nuevos niños que nacen, diez lo hacen en la cama y tres en la calle.
Y mientras los diez primeros comen los otros tres se mueren de hambre.
Mas no puedo seguir juzgando, no debo, no tengo hambre."
